El
desarrollo de la Sociedad de la Información ha traído consigo una nueva forma
más sencilla de interactuar con el entorno.
Un sistema de información en
condiciones óptimas permite a la organización un volumen de operaciones y un
grado de fiabilidad como hasta ahora jamás se había conocido.
Como es
lógico esto conlleva una dependencia de toda la sociedad actual del buen
funcionamiento de los sistemas de información, si éstos se paran, la sociedad
se para.
Es muy
complicado mejorar la situación de la seguridad de los sistemas de información,
si los usuarios (técnicos, administrativos, directivos, etc.) no saben cuáles
son los problemas y cómo se debe actuar para reducirlos.